Esta semana está siendo de lo más agotadora... el lunes regresaron mis retoños (de 5 y 2 años) del fin de semana con su padre. Estabamos de fiesta en el pueblo, desde el domingo por la mañana, con la consiguiente resaca y cansancio acumulado debido a los madrugones pertinentes para no perderse ni un segundo de dicha fiesta! La pequeña volvió con fiebre, tos, dolor de oidos y sin ganas de comer, pero aún así las metí a las dos en la carroza para la cabalgata y luego fuimos persiguiendo a los "dimonis" por medio pueblo hasta que la mayor no pudo más y se acabó la fiesta para nosotros. Mi estado el lunes por la tarde era semejante al de un fantasma vagando por una casa encantada...mi cerebro y mi cuerpo no coordinaban, me dolían hasta las pestañas y algo dentro de mi me decía que la gripe estaba a punto de visitarme por segunda vez en 1 mes...esa noche casi ni recuerdo como llegué a la cama, señal de que me dormí casi antes de llegar a ella!
Ayer martes, en mi pueblo hay mercado los martes. Trabajo en un restaurante, ahora en temporada baja estoy sola sirviendo capuccinos y latte macchiatos a todos mis queridos clientes. Pero ayer no estaba sola, mi hija pequeña no estaba en condiciones para ir al colegio, pero mi madre, su abuela, tampoco estaba en condiciones de quedarse en casa con ella porque está de baja... asi que serví los cafés, croissants y bocadillos, menús, cervezas y coca colas con ella pegada a mi pierna, aunque debo decir que se portó muy bien! A las 4 cerré el bar, me fui a la farmacia a buscar la medicación que le recetaron a mi madre, a recoger a la mayor al colegio, luego al médico de urgencias a que vieran a la pequeña, luego vuelta a la farmacia a comprar lo que me habían recetado para ella, un ultimo recado para mi madre, y a visitarla todas juntas. A las 8 llegué a casa. La peque, que es muy buena, se fue a dormir sin rechistar, la mayor se metió en mi cama porque no quiere dormir en la suya y quiso jugar una vez a un juego de Barbie con el ordenador... jugamos a 3, y cuando quería jugar al cuarto y le dije que no, estalló en una crisis existencial con gritos, lloros y pataleta hasta que conseguí que se calmara. A las 9 se dormía y conseguí salir de la habitación para tener una hora para mi... a pesar de que lo único que me pedía el cuerpo era quedarme en mi cama, necesitaba sentarme en mi cocina, esperar la llamada de mi amor, y luego ver un capítulo de Lost y no pensar en nada... A las 11 ya dormía! Pero la peque a las 2 se ha despertado, tenía fiebre, así que la he metido en mi cama también... las 2 conmigo, yo en medio... dormir, lo que se dice dormir... no he dormido! Esta mañana a las 7, el despertador... desayuno, duchas, merienda para el cole y en marcha, y aunque suene coser y cantar, han sido dos horas de repetir las cosas un millón de veces, gritos, peleas, lloros y un sin fin de minicabreos que han hecho que mi día empiece de forma ideal! Laura ha estado conmigo en el restaurante hoy tambien... y a las 4 vuelta a empezar... solo que hoy ha venido una amiguita del cole, así que las tengo entretenidas, pero yo me siento como si me hubiese pasado un tren por encima y todavía me quedan por lo menos 3 horas por delante hasta que llegue esa hora en que una se puede sentir "mujer" y depilarse las cejas que hace una semana que tiene que depilarse...siempre que le queden fuerzas para sostener las pinzas!
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